Codigo Morse (Samuel Morse)


Nacido en 1791, en Charlestown, Massachusetts, la vida del inventor norteamericano Samuel Morse fue, hasta los 42 años, la de un pintor activo e influyente. La fama le había llegado por su retrato de La Fayette, al que conoció en Washington.
Había dado inicio a sus estudios en la Academia Phillips de Adover, y de allí pasó al Yale College. En su juventud descubrió cierta vocación para la pintura y decidió dedicarse a ella, pero también le atraían los recientes descubrimientos y experimentos respecto a la electricidad.
Por una temporada, trabajó en Boston para un editor y luego viajó a Inglaterra para estudiar pintura en la ciudad de Londres, hasta que se convirtió en pintor de escenas históricas.
En 1826, fundó en Nueva York una sociedad de bellas artes que con el tiempo se convirtió en la Academia Nacional de dibujo, que presidió desde 1826 a 1845.
Fue en 1832, al volver de un viaje a Europa, donde había estudiado las colecciones de arte de Inglaterra, Francia e Italia, cuando concibió la idea de utilizar la electricidad para trasmitir mensajes.
Inventó el telégrafo electromagnético registrador y su correspondiente código de señales.
Construyó la primera línea telegráfica entre Washington y Baltimore (1844) e investigó también, la factibilidad del cable submarino.
Código Morse internacional

Telégrafo
Cuando el pintor Samuel Morse viajaba de regreso a su país en 1832 en el velero "Sally", vio a un pasajero jugando en una mesa. El juego del hombre consistía en colocar clavos sobre ella y atraerlos con un electroimán. Morse, al contemplarlo, quedó fascinado y casi inmediatamente se le ocurrió la idea de un sistema de telégrafo hasta en su más mínimo detalle.



Dibujo retrato de  Samuel F. B. Morse, por Rick McCollum.
Copyright © Coronado Publishers, una division de Harcourt, Inc.
Pensó que el punto, el guión y el espacio eran tres signos que podrían adaptarse para representar las letras del alfabeto. En el extremo receptor se podría colgar un lápiz especial, hecho con un pedazo de hierro, que chocara contra un electroimán, y de ese modo marcara puntos y rayas en un pedazo de papel movido por un mecanismo de relojería. Samuel Morse pensó en el telégrafo, un telégrafo automático.
Morse  se dedicó entonces a construir un telégrafo. Sus esfuerzos fueron  recompensados al conocer a Joseph Henry, quien le enseñó su invento llamado "imán intenso", el cual construyó con vueltas de alambre delgado cubierto de seda y le comunicó la idea de relés intermedios, que restaurasen la potencia de una corriente que desfallecía.
Cinco años más  tarde, el gobierno de los Estados Unidos proyectó construir un "telégrafo óptico" de señales luminosas entre Nueva York y Nueva Orleáns. Morse escribió al gobierno que su telégrafo sería más rápido y más seguro, y que los mensajes se trasmitirían instantáneamente con cualquier clase de tiempo atmosférico.
Finalmente, el gobierno adelantó los fondos  para que Samuel Morse pudiese construir un telégrafo desde Washington a Baltimore.
Morse descubrió, durante el transcurso de sus experimentos con dicho instrumento, que al recorrer unas veinte millas (32 kilómetros) la corriente del alambre se debilitaba tanto que no podía activar el electroimán. A distancias mayores, las señales se hacían demasiado débiles para poder registrarlas.
Recordando lo que Henry le había explicado acerca de los relés intermedios, Morse y sus colaboradores desarrollaron un aparato de relés que se podía acoplar a la línea telegráfica a unos 32 kilómetros de la estación emisora de señales a fin de repetirlas automáticamente y enviarlas otros 32 kilómetros más allá (adoptó una sucesión de circuitos de corta distancia, cada uno con su propia batería).


El relé estaba formado por un conmutador accionado por un electroimán. Mediante este sistema de los relés, la corriente se reforzaba a cada trecho  de unos pocos kilómetros.
El telégrafo empleaba un código básico, llamado código Morse, el cual trasmitía mensajes mediante impulsos eléctricos que circulaban por un único cable.
En 1844 el aparato de Morse emitió el primer telegrama público: su famoso mensaje decía: "¿Qué ha forjado Dios?"
Mediante la presión de los dedos, Morse permitía el paso de la corriente durante un lapso determinado y a continuación la anulaba.
El receptor Morse original tenía un puntero controlado electromagnéticamente que dibujaba trazos en una cinta de papel que giraba sobre un cilindro. Los trazos tenían una longitud que dependía de la duración de la corriente eléctrica que circulaba por los cables del electroimán y presentaban el aspecto de puntos y rayas.
El impulso que llegaba a la bobina del electroimán hacía girar un armazón que cerraba un circuito independiente alimentado por una batería. Este mecanismo lanzaba un impulso potente de corriente a la línea, que a su vez accionaba otros relés hasta alcanzar el receptor.
Algunos años después de que Morse hubiera desarrollado su equipo receptor y lo hubiera exhibido de forma satisfactoria, los operadores telegráficos descubrieron que resultaba posible diferenciar entre los puntos y las rayas por el simple sonido, cayendo en desuso el aparato de registro de Morse. Sin embargo, los demás principios básicos del sistema Morse se siguieron utilizando en los circuitos de telegrafía por hilo.
El éxito del telégrafo sirvió de estímulo a muchos jóvenes, como por ejemplo a Alejandro Graham Bell y Tomás Edison.
Samuel Morse murió en la ciudad de Nueva York, el 2 de abril de 1872.

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